Ha dicho Simón Casas que José Tomás es como Dios y que por tanto no se le ve. De momento la Conferencia Episcopal no se ha pronunciado ni tengo conocimiento que en la COPE hayan abordado el tema por posible suplantación terrenal. Que Simón diga que Tomás es Dios puede tomarse como el más elocuente de los halagos o como una censura irónica a esas posiciones que tanto irritan a los que acostumbran a mover los hilos de los muñecos porque se sienten directores de un teatro de guiñol. En caso de que estemos ante la primera opción, no comulgarán con la declaración otros que se creen tan buenos y con más méritos acumulados en su carrera para subirlos a los altares porque torean como Dios ¿manda?