El ganadero y bibliófilo Antonio Briones, propietario de la vacada de Carriquiri, atesora 14.000 volúmenes, en la que sin duda es una de las mejores bibliotecas sobre tauromaquia del mundo. Llevado de su pasión por los libros, y contando con la inestimable colaboración de José María Sotomayor, Briones ha edificado libro a libro un monumento a la cultura literaria y artística del toreo.
Una gran mesa preside la sala principal de la Biblioteca Carriquiri. Las paredes están absolutamente cubiertas de libros, todos perfectamente ordenados, encuadernados y colocados por tamaños. Reina el orden y el silencio, y reina también una sensación extraña, casi espiritual, al sentirse el visitante rodeado de tanta historia y tanto toreo. Atravesar la puerta que separa la biblioteca del mundo exterior supone dejar atrás el ruido y entrar en un auténtico templo de la sabiduría taurina. La colección de libros de los siglos XVI a XX es magnífica, lo mismo que la de tauromaquias y de revistas taurinas de las dos últimas centurias.