Los antitaurinos se desmelenan en la Red y dejan que los primeros espadas defiendan su postura en los periódicos, a los que apoyan con cartas de adhesión, o de protesta cuando a un columnista se le ocurre afirmar que no está de acuerdo con ellos. Entre los periódicos, El País se está convirtiendo en el foro de un extraño debate, en el que los opuestos a la prohibición de las corridas en Cataluña –por el momento, el filósofo Víctor Gómez Pín y los novelistas Javier Marías y Javier Cercas– razonan su oposición al abolicionismo mientras que los antitaurinos –los novelistas Juan José Millás y Rosa Montero– practican únicamente la descalificación, negándose a argumentar lo que para ellos es evidente.