Escribió hace cincuenta o sesenta años el gran crítico taurino Gregorio Corrochano, en su célebre ensayo ¿Qué es torear?:
—El público cree que porque paga, sabe.
Salto a otra cosa, que en apariencia no tiene mucho que ver con los toros. Después se verá que sí.
El siglo XX inventó un arte nuevo. La publicidad. No el cine, el “séptimo arte”, que es en fin de cuentas sólo la renovación técnica del antiquísimo arte dramático. En un verso dice el poeta Rafael Alberti:
“—Yo nací –¡respetadme!– con el cine...”.